CASO CLÍNICO 1: LUXACIÓN DE CODO.
Informe:
Un joven de 17 años acude a emergencias por presentar dolor en el miembro superior izquierdo tras sufrir una caída en bicicleta con el brazo extendido. Padece, entre otros síntomas, dolor e impotencia funcional de la articulación del codo, limitación de la prono-supinación o limitación de la flexo-extensión.
Además, presenta inflamación en la zona afectada. Se le realiza una radiografía del miembro superior izquierdo y se observa lo siguiente:
Diagnóstico:
La luxación es una separación de dos extremos de los huesos en el lugar donde se encuentra la articulación. Se produce cuando se fuerza excesivamente un ligamento y se provoca un desplazamiento de los huesos articulados. La luxación de la articulación del codo es la más frecuente en el miembro superior tras la luxación glenohumeral. La reducción cerrada en aquellas luxaciones en la que no hay una lesión ósea asociada es un procedimiento realizable en el ámbito extra hospitalario.
Tratamiento:
Por lo general, se utilizan maniobras para poner la articulación de nuevo en su posición, a lo que denominamos reducción. No se suelen necesitar sedantes ni analgésicos. Cuando el hueso vuelve a su lugar se puede apreciar un chasquido suave. Normalmente, a los 10-20 minutos se puede empezar a mover de nuevo el codo, si no, el médico puede solicitar radiografías del codo. Si pasadas 24 horas se continúa con dolor o no se puede mover con normalidad, la articulación puede no estar completamente en su posición o puede tener una fractura, en este caso, se deberá volver acudir al médico.
En el ámbito de la fisioterapia, en caso de no presentar fracturas u otras complicaciones asociadas, tras comprobar mediante radiografías lo antes mencionado, se aconseja la terapia funcional temprana, que proporciona a corto plazo, en términos objetivos terapéuticos, mejor movilidad, vuelta a la actividad en menor tiempo y se relaciona con baja recurrencia posterior a la lesión. En los casos más graves, la inmovilización inicial nos dará un mejor control del dolor combinada con fisioterapia no más tarde de una semana para evitar complicaciones asociadas. Es recomendable una inmovilización activa con inmovilización de las articulaciones vecinas para facilitar la rehabilitación posterior.
Reducción en decúbito-prono
Reducción en decúbito-supino
Reducción en sedestación
Anatomía:
El codo es un complejo articular que sirve de enlace en el sistema de palancas y coloca la mano en determinada posición, a la vez que le permite soportar cargas. Se encuentra en la región media del miembro superior en la que confluyen 3 huesos: húmero (proximal) con el cúbito y el radio (distales). La diáfisis de dichos huesos se integran con la región del antebrazo, conectando distalmente con el carpo. Fisiológicamente, es una triple articulación de tipo diartrosis tróclear (articulación humerocubital y la articulación radiohumeral, limitada por la anterior) + diartrosis trocoide (articulación radiocubital proximal).
El cúbito es un hueso largo que presenta una epífisis proximal más voluminosa y una distal más estrecha (cabeza cubital). Algunos elementos anatómicos destacables son: olécranon, apófisis coronoides, escotadura troclear y apófisis estiloides cubital.
El radio presenta una apófisis proximal estrecha (cabeza radial) y una distal más ancha. Algunos elementos anatómicos del radio son: cabeza radial, cuello radial, tuberosidad radial y apófisis estiloides radial.
El húmero es el hueso largo del brazo. Por su extremo proximal está conectado con la escápula, mientras que por su extremo distal está conectado con el radio y el cúbito (región del codo). Presenta una apófisis proximal donde se ubica la cabeza humeral y una epífisis distal donde se ensanchan una cara anterior y otra posterior. Algunos elementos anatómicos del humero son: cabeza humeral, troquiter, troquín, V deltoidea, tróclea y cóndilo lateral, epitróclea y epicóndilo lateral, fosa coronoidea y fosa olecraniana.
En la región del codo podemos encontrar las siguientes articulaciones:
- Radiocubital proximal; diartrosis del tipo trocoide
- Radiohumeral; diartrosis del tipo condílea
- Humerocubital; diartrosis del tipo tróclear
En cuanto a los ligamentos, podemos encontrar diferentes ligamentos estabilizadores. En primer lugar, hayamos el ligamento lateral interno (incluye el ligamento transverso) el cual se opone y limita el valgo y de forma secundaria limita la extensión. Ligamento lateral externo (incluye ligamento anular) que limita el varo y el ligamento anular, el cual mantiene una tensión constante durante los movimientos de promoción y supinación del antebrazo.
Para finalizar hablaremos de su biomecánica. Tiene una angulación anterior de 30º de la parte distal del húmero que le ayuda a proporcionar estabilidad articular en la extensión completa. Además, consta de una anulación entre 94-98º de valgo con respecto al eje longitudinal del húmero.
La superficie articular del cubito también está entre 4-7º de valgo con respecto a su eje longitudinal. A su vez, el cuello del radio está 15º angulado alejándose de la tuberosidad bicipital, en valgo.
La confluencia de estas tres articulaciones ocasiona el valgo fisiológico del codo, siendo en varones de unos 5º, y en mujeres de unos 10º-15º.
Los movimientos principales son realizados por dos grupos de músculos del brazo situados en la región anterior y en la región posterior. Están implicados en 4 movimientos: flexión, extensión, pronación y supinación.
Flexión: los músculos implicados en la flexión de la articulación del codo se sitúan en la región anterior del brazo. Estos son:
- Músculo bíceps braquial: con origen en el tubérculo supraglenoideo (cabeza larga) y apófisis coracoides (cabeza corta); inserción en la tuberosidad radial e inervado por el nervio musculocutáneo (C5-C6).
- Músculo braquial: con origen en la mitad distal de la superficie anterior del húmero; inserción en el proceso coracoides del cúbito e inervado por el nervio músculocutáneo (C5-C6) y el nervio radial (C7).
- Músculo braquiorradial: con origen en la cresta supracondílea lateral del húmero; inserción en la apófisis estiloides del radio e inervación por el nervio radial (C5-C6).
Extensión: llevada a cabo por el músculo tríceps braquial, con origen en el tubérculo infraglenoideo escapular (cabeza larga) y cara posterior humeral (cabeza media); inserción en el olécranon del cúbito e inervación por el nervio radial (C8).
Pronación y supinación: se trata de dos movimientos rotacionales que ocurren cuando el extremo proximal del radio se mueve sobre el extremo proximal del cúbito (articulación radiocubital proximal).
Irrigación e inervación:
La irrigación de la articulación del codo deriva de varias anastomosis periarticulares formadas por ramas colaterales y recurrentes de las arterias braquial, braquial profunda, radial y cubital.
Proximal a la articulación del codo, la arteria braquial da origen a dos ramas: las arterias cubital superior e inferior. De la arteria braquial profunda emergen las arterias colateral radial y colateral media.
Distal a la articulación del codo, la arteria radial da origen a la arteria recurrente radial, y la arteria cubital a las arterias recurrente cubital anterior y posterior. Estas arterias suben hacia la articulación del codo formando anastomosis con las ramas de las arterias braquial y braquial profunda en el brazo.
Bibliografía:
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